Últimamente he estado pensando mucho. Me dirán que pensar mucho es malo, y estoy de acuerdo, ¿pero qué se le hace? El hecho es que me ha llamado mucho la atención cómo vamos dándole significado a las cosas según la situación en la que nos encontremos en el momento. Cuando uno está enamorado, por ejemplo, habrán muchísimas canciones que escuchas y te hacen pensar en esa persona especial. Pero, después de años de haber terminado esa relación, cuando estás enamorado nuevamente pero de otra persona, escuchas una canción con la que antes identificabas a la persona especial de aquel entonces, pero ahora piensas en tu actual enamorado.
En mi caso, escucho muchísimas canciones, y hay millones que solía escuchar y pensaba en mi primer amor (mi novio de entonces), y que escucho ahora y me siguen haciendo pensar en ese tiempo y en lo bonito que fue todo. Así como también hay canciones que escucho y pienso, “wow, cuando estaba de novia con Fulanito esta canción me hacía pensar muchísimo en él… pero ahora que estoy con Sutanito, pues también lo identifico. Supongo que en este caso uno identifica la canción más con el amor que siente que con la persona a la que se ama, ¿no?
Lo cierto es que hay canciones que a veces te arrastran hacia atrás y te hacen sentir como si eso que ya no existe todavía estuviese allí, como al amputado que siente su extremidad aunque ya no la tenga. Hay canciones que te hacen proyectarte e imaginarte algún escenario futuro que puede o no estar en tus planes. Hay canciones que me hacen llorar, aunque algún día me hayan hecho reír, que me ayudan a concentrarme en mi trabajo, que van a darme una rabia infinita (porque pasa), que me levantan el ánimo, que me dan ganas de bailar en un tubo (es extraño, pero también pasa) y otras que no volveré a escuchar más nunca en la vida…
Ya no sé por qué comencé a pensar en esto, ni a escribirlo, pero como nadie lee esto de todos modos… pues no importa mucho jajaja. Supongo que lo que quiero decir, es que hay canciones que no quiero que desaparezcan nunca de mi vida, las identifique con quien las identifique, no quiero dejar de escucharlas ni de sentir todo lo que siento cuando las escucho. Uno se empeña en querer olvidar cuando tiene el corazón roto, pues yo lo que quiero es recordar… porque no todo fue tristeza, y son las cosas bonitas y buenas las que vale la pena recordar. Es muy comeflor lo que voy a decir, pero el amor es una fuerza inmensa, y es lo más bonito del mundo. No hay razón para querer olvidar que algún día lo sentiste, en cambio hay que celebrarlo… quizás no resultó como esperabas o deseabas, pero ser capaz de sentirlo y compartirlo con los seres a los que amamos es lo importante.
Hay canciones que son amor, y esas son las que quiero que nunca falten en mi playlist ^_^
